jueves, diciembre 14, 2006

Mexico Prehispanico

Los pueblos reducidos al poderío azteca debían entregar a las autoridades del imperio pesados tributos en especie. Los tributos se fijaban de acuerdo a los recursos disponibles en cada región; por ejemplo, los totonacas de Cempoala aportaban con lanzas, escudos de plumas y caracoles marinos y los xochimilcas con productos agrícolas como maíz, porotos y ají.

Las cargas tributarias impuestas por la Triple Alianza, le valieron a los aztecas el odio generalizado de los pueblos sometidos del Valle de México.


Para la administración del vasto imperio, los aztecas implementaron un rígido sistema basado en el poder personal de la nobleza. A la cabeza de la estructura de mando estaba el soberano o huey tlatoani (gran orador y jefe de los hombres) con amplios poderes militares, civiles y religiosos. El huey tlatoani presidía el consejo supremo o tlatocán, donde participaban los jefes o tlatoani de las ciudades más importantes, las máximas autoridades militares y delegados de algunos calpullis.


El consejo tomaba las decisiones políticas, militares y administrativas y designaba al nuevo huey tlatoani cuando se producía la muerte del soberano. En el territorio que se encontraba bajo jurisdicción azteca, especialmente en los focos rebeldes, había gobernadores militares apoyados por pequeñas guarniciones que mantenían el orden y aseguraban la recaudación de los tributos.

La expansión del imperio azteca afectó en gran medida a la organización social. Mientras la nobleza, formada por los tlatoani de las principales ciudades, los guerreros y sacerdotes, fue acumulando cada vez más tierras y riquezas, la gente común o macehualtin siguió desempeñándose fundamentalmente como mano de obra en la agricultura y la artesanía y debía pagar tributos al imperio. Dentro de la clase dirigente comenzaron a jugar un papel muy importante los tecuhtli o señores, quienes gozaban de un gran prestigio logrado a raíz de acciones sobresalientes. Estos ejercieron funciones militares, judiciales y administrativas y recibían tierras y servidores como recompensa. Debían estar siempre disponibles para cuando el soberano los necesitara.


Los denominados macehualtin conformaban a la mayor parte del pueblo azteca. Aparte de los labradores, encontramos en este grupo a artesanos y servidores públicos. Si bien los macehualtin tenían la posibilidad de mejorar su situación social, destacándose en la guerra o el comercio, la movilidad dentro del imperio fue muy reducida.

1 Comments:

Blogger Tobias said...

lo que hay que destacar en esto es que los pueblos mesoamericanos con tal de no seguir sometidos a los aztecas decidieron o escogieron ser sometidos al pueblo español (peninsulares. Ustedes deciden si esto fue un error

9:06 a.m.  

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