jueves, diciembre 14, 2006

La llegada de Cortez


La Conquista de América es la expresión que hace referencia a la exploración, apropiación forzada y colonización de parte del continente americano por parte de algunas naciones europeas, entre las cuales se encuentran España, Portugal, Inglaterra, Francia y Holanda, a partir de la llegada de Colón a América en 1492 y que se mantuvo principalmente durante los siglo XVI, XVII y XVIII, aunque aún continúan algunos enclaves coloniales en el presente.
Dicha acción supuso la invasión del territorio político y cultural de numerosos pueblos indoamericanos, entre los cuales los más conocidos fueron el Imperio Inca, el Imperio Azteca y la Confederación Chibcha, así como cacicazgos, tribus, confederaciones de tribus y otros sistemas de organización política que perdieron su autonomía, vieron sometidos o eliminados sus líderes, diezmada su población y aniquiladas sus culturas, en una acción de sometimiento de alcance continental.
El colapso demográfico padecido por los pueblos originarios a causa de las enfermedades traídas desde Europa, que en algunos casos llegó a exterminar el 97% de la población, desempeñó un papel decisivo en la conquista de América.
Hay que señalar también que la conquista europea fue rechazada en la mayor parte del continente. Varios pueblos originarios resistieron exitosamente las invasiones europeas sobre vastos territorios, y mantuvieron el dominio sobre ellos hasta fines del siglo XIX: la Patagonia, la llanura pampeana, el Mato Grosso, la Región Amazónica y las grandes praderas del oeste norteamericano, permanecieron bajo el dominio de naciones como los Mapuche, Het, Ranquel, Wichi, Qom, Amazónicas, Algonquina, Hopi, Comanche, Inuit etc.

La llegada de los españoles


La expresión descubrimiento de América se usa muchas veces para referirse a la llegada de un grupo de europeos comandados por Cristóbal Colón a América, el 12 de octubre de 1492 a una isla del mar Caribe llamada Guanahani representando a los Reyes Católicos de España. Se trata de uno de los momentos culminantes de la historia universal porque significó el encuentro, aunque violento y brutal, de dos mundos humanos que se habían desarrollado independientemente sin que ambos conocieran la existencia del otro [1].
Cristóbal Colón, pensaba que había llegado al continente asiático, denominado por los europeos Indias y murió sin saber que había llegado a un continente desconocido por los europeos.
La expresión ha sido criticada como eurocentrista por los pueblos originarios de América, por movimientos sociales y políticos americanos, y por diversos estudiosos, ya que cuando Colón llegó a América, el continente se encontraba poblado en toda su extensión y había sido descubierto por los antecesores de sus habitantes varios miles de años antes. La discriminación e invisibilización de las culturas originarias de América por parte de los colonizadores europeos constituyó una política intencional y sistemática de estos últimos, que incluso llegaron a discutir si los pobladores de América tenían alma.
Debido a ello algunos historiadores han sostenido que, para referirse a este acontecimiento, resulta más adecuado utilizar expresiones como "llegada de Colón a América" o "llegada de los españoles a América". Eventualmente los términos "conquista de América", ampliamente utilizado, o el menos habitual "invasión de América", se refieren al proceso iniciado con el famoso viaje de Colón.
Se ha sostenido que el uso del término "descubrimiento de América" debiera reservarse para la llegada del hombre a América.

Cristóbal Colón, en representación de los Reyes Católicos de España, realizó cuatro famosos viajes desde Europa a América en 1492, 1493, 1498 y 1502. En el primero de ellos llegó a América el 12 de octubre de 1492, a una isla de las Bahamas llamada Guanahani, cuya exacta localización aún se discute. En el tercer viaje llegó a territorio continental en la actual Venezuela.
Adicionalmente Colón realizó otros viajes conocidos como "los viajes menores o andaluces". En el primero de estos participó Américo Vespuccio a quien se ha atribuído ser el primer europeo en proponer que las tierras a las que Colón había llegado no eran en realidad parte de Asia, sino de un continente desconocido para los europeos.

Los Mayas

El medio y sus habitantes



Lo que actualmente se conoce por civilización maya era un conjunto de tribus de rasgos comunes que se asentaron principalmente en la península de Yucatán y en las tierras bajas de México y Guatemala. Alrededor del año 2.500 antes de la era cristiana, se comenzó a producir un proceso de diferenciación que se aprecia en la aparición de lenguas locales, influidas por el contacto con otras culturas de la región. Desde entonces, en el territorio ocupado por las agrupaciones mayas, en distintas zonas fueron surgiendo centros urbanos que florecieron durante el primer milenio de la era cristiana, específicamente entre los años 300 y 900.

El área ocupada por los mayas posee una superficie de 324.000 kilómetros cuadrados que incluye los actuales estados mexicanos de Yucatán, Quintana Roo y Campeche; regiones de Tabasco y Chiapas; Repúblicas de Guatemala y Belice, y diversas zonas de Honduras y El Salvador. Esta extensa región constituye el límite sur de Mesoamérica.


El medio ambiente escogido por los mayas para desenvolverse como sociedad carecía de recursos naturales y presentaba condiciones que lo hacían muy inhóspito para el asentamiento humano. Gran parte del territorio está dominado por una espesa selva tropical, difícil para el desarrollo de la agricultura y, por lo tanto, para alimentar a un elevado número de población. Esto se debe al hecho que el suelo, penosamente despejado para cultivarlo, no resiste más de dos años de uso debido al desgastador efecto de las lluvias, razón por la cual debe ser abandonado y rápidamente vuelve a cubrirse por la selva. En cuanto a la fauna, predominan las aves con plumajes multicolores, los monos, el jaguar, el tapir y el venado.


Durante el período de mayor esplendor de los mayas o Clásico (300-900 d.C.) florecieron los famosos centros ceremoniales como Copán, Piedras Negras, Palenque y Tikal, caracterizados por una arquitectura monumental y un extraordinario desarrollo científico y artístico. Las razones de su decadencia aún constituyen un misterio, aunque predominan dos explicaciones: la primera, que plantea el abandono de los centros ceremoniales debido a una hambruna arqueológicas, sugiere el estallido de violentas revueltas campesinas en contra de la clase dominante sacerdotal que habrían culminado en la quema y abandono de los centros urbanos mayas.


Mucho antes de la llegada de los españoles, en el norte de la península de Yucatán los mayas habían erigido nuevamente monumentales centros urbanos que se remontan al siglo XI. Los más poderosos eran Tulum, Uxmal, Chichén Itzá y Mayapán; estos dos últimos ejercieron la hegemonía política y militar hasta el siglo XV. A lo largo de este período, denominado Postclásico, los mayas recibieron una fuerte influencia de los toltecas que habían sido expulsados del valle de México por los aztecas. Esta influencia se manifestó, por ejemplo, en el mejoramiento de las técnicas de guerra, el arte y el aumento de la práctica de los sacrificios humanos. Finalmente, la persistencia de los conflictos internos llevó a los mayas hacia un nuevo proceso de disolución, que coincidió con la irrupción española en el Yucatán.

Mexico Prehispanico

Los pueblos reducidos al poderío azteca debían entregar a las autoridades del imperio pesados tributos en especie. Los tributos se fijaban de acuerdo a los recursos disponibles en cada región; por ejemplo, los totonacas de Cempoala aportaban con lanzas, escudos de plumas y caracoles marinos y los xochimilcas con productos agrícolas como maíz, porotos y ají.

Las cargas tributarias impuestas por la Triple Alianza, le valieron a los aztecas el odio generalizado de los pueblos sometidos del Valle de México.


Para la administración del vasto imperio, los aztecas implementaron un rígido sistema basado en el poder personal de la nobleza. A la cabeza de la estructura de mando estaba el soberano o huey tlatoani (gran orador y jefe de los hombres) con amplios poderes militares, civiles y religiosos. El huey tlatoani presidía el consejo supremo o tlatocán, donde participaban los jefes o tlatoani de las ciudades más importantes, las máximas autoridades militares y delegados de algunos calpullis.


El consejo tomaba las decisiones políticas, militares y administrativas y designaba al nuevo huey tlatoani cuando se producía la muerte del soberano. En el territorio que se encontraba bajo jurisdicción azteca, especialmente en los focos rebeldes, había gobernadores militares apoyados por pequeñas guarniciones que mantenían el orden y aseguraban la recaudación de los tributos.

La expansión del imperio azteca afectó en gran medida a la organización social. Mientras la nobleza, formada por los tlatoani de las principales ciudades, los guerreros y sacerdotes, fue acumulando cada vez más tierras y riquezas, la gente común o macehualtin siguió desempeñándose fundamentalmente como mano de obra en la agricultura y la artesanía y debía pagar tributos al imperio. Dentro de la clase dirigente comenzaron a jugar un papel muy importante los tecuhtli o señores, quienes gozaban de un gran prestigio logrado a raíz de acciones sobresalientes. Estos ejercieron funciones militares, judiciales y administrativas y recibían tierras y servidores como recompensa. Debían estar siempre disponibles para cuando el soberano los necesitara.


Los denominados macehualtin conformaban a la mayor parte del pueblo azteca. Aparte de los labradores, encontramos en este grupo a artesanos y servidores públicos. Si bien los macehualtin tenían la posibilidad de mejorar su situación social, destacándose en la guerra o el comercio, la movilidad dentro del imperio fue muy reducida.

jueves, noviembre 16, 2006

Moctezuma Xocoyotzin


Rey de los mexicas de 1502 a 1520. Autoritario y supersticioso, al tener noticia de la llegada de Cortés, pensó se trataba del retorno del dios Quetzalcóatl. Durante su mandato, los mexicas vivieron un periodo de gran auge: su imperio se había extendido gracias al comercio, sometiendo a numerosos pueblos, imponiendoles fuertes tributos. El 8 de noviembre de 1519 recibió con gran solemnidad a Cortés mostrándole más sumisión que hospitalidad. Alojó al conquistador en el palacio de Axayácatl. Fue hecho prisionero por el mismo Cortés, quien lo mantuvo como rehén; durante su cautiverio ordenó que se le entregaran a Cortés grandes riquezas. Después de la matanza del Templo Mayor y obligado por Pedro de Alvarado a pacificar al pueblo e instarlo a abandonar la lucha, Moctezuma fue insultado y apedreado, a causa de lo cual, moriría días más tarde.

jueves, noviembre 09, 2006

Tenochtitlan




Según la leyenda, cumplidos 130 años después del la creación del quinto Sol, los aztecas salieron de Chicomóstoc --lugar de las Siete Cuevas--, de donde partieron junto a los xochimilca, los chalca, los cuitlahuaca, los de Tacuba, Coyohuacan, Azcapotzalco y Culhuacan. Más concretamente, Aztlan --lugar de las Garzas--, localizado posiblemente en el occidente de México, fue de donde partieron, uniéndose a las tribus anteriores en Culhuacan, lugar donde recibieron por dios a Huitzilopochtli (Colibrí Hechicero), que tenía la valiosa habilidad de hablar para darles buenos consejos. Iniciaron su peregrinaje (en un año "Ce Técpatl") desde principios del siglo XII de la Era Cristiana, en busca de la Tierra prometida por su dios tutelar: una zona pantanosa en la cual estuviera un nopal sobre una roca y sobre él una águila devorando una serpiente.

jueves, octubre 26, 2006

El Imperio Azteca


Hacia el año de 1300, los aztecas fueron la última tribu del norte árido en arribar a Mesoamérica. Eran un pueblo pobre y atrasado y fueron mal recibidos por los habitantes de los señoríos de origen tolteca ya establecidos en el Valle de México.
Los aztecas vagaron durante años, según cuenta la leyenda, en busca de la señal en donde debían fundar su ciudad, ésta era un águila y una serpiente luchando sobre un nopal.

Empezaron el recorrido desde Aztlán (en náhuatl "Lugar de Garzas" o "Lugar de la Blancura"), sin poder establecerse ni en las peores tierras del Valle, hasta que en 1325, fundaron su ciudad, México-Tenochtitlan.

Ya asentados, los aztecas estuvieron por varias décadas bajo el dominio del poderoso señorío de Azcapotzalco, al que servían como soldados a sueldo.

Hacia 1430, los aztecas habían asimilado la cultura de los pueblos avanzados del Valle y se habían convertido en un eficiente poder militar. Atacaron y derrotaron entonces a Azcapotzalco y se transformaron en uno de los señoríos más fuertes de la región. Iniciaron así una sorprendente hazaña guerrera, que en sólo 70 años los haría dueños del más grande imperio que había existido en Mesoamérica.

Los aztecas formaron una alianza con los señoríos de Texcoco y Tacuba creando así lo que se conoció como La Triple Alianza. Bajo el mando de notables jefes militares, como Moctezuma Ilhuicamina y Ahuitzotl, los aztecas conquistaron el centro de México, Veracruz, la costa de Guerrero, parte de Oaxaca y dominaron el territorio de Soconusco, en los límites con Guatemala. Sólo unos cuantos pueblos lograron resistir el empuje mexica: los purépechas, los tlaxcaltecas y algunos señoríos mixtecas.

jueves, octubre 19, 2006

Emprendedor de la Conquista



Hernán Cortés


Hay de hombres a hombres y de conquistadores a conquistadores. Hernán Cortés fue un gran conquistador. Español de origen y con una cultura muy superior a la del promedio de sus demás congéneres, Cortés sería llamado en poco tiempo para ocupar las páginas de la historia.

Se podrá hablar (o escribir) sobre muchos conquistadores. De hecho ya se han tocado en estas mismas páginas a grandes hombres como lo fueron Alejando Magno, Carlomagno, Carlos V, entre otros. Hoy toca acercarnos un poco más a nuestro pueblo, a nuestros orígenes. A esa raza de la cual partimos y de la cual, de un modo u otro, tenemos que sentirnos orgullosos.

No siempre se puede hablar bien de los conquistadores. En México, por desconocida razón, o por causa que tal vez quisiera ignorar, aplaudimos y adoramos a aquellos que nos conquistan: a aquellos que nos quitan todo; a los que nos humillan, nos quitan y violan nuestras mujeres, nos roban, nos vejan, nos hacen esclavos y nos hacen sentir idiotas.

Esto es sólo una parte de la historia de la conquista. Hecho que, por otra parte, no podemos negar, mucho menos olvidar, pero tampoco enaltecer. La conquista se dio. Pueblos cayeron, otros vinieron, tomaron el mando y, la vida, como siempre, continuó.

Consecuencias de la Conquista


¿Cuál fue la causa?

La conquista española provocó la desestructuración del mundo aborigen americano, es decir, se interrumpió para siempre el devenir histórico de grandes civilizaciones e importantes culturas. Trastornadas sus jerarquías sociales, alterada su estructura económica y amenazadas sus creencias religiosas, los indígenas tuvieron que adaptarse a las nuevas circunstancias impuestas por los conquistadores.

Para pueblos guerreros y en proceso de expansión territorial como aztecas e incas, la derrota fue interpretada como el abandono por parte de sus dioses y el fin de un ciclo cósmico. Esto se ha denominado el "trauma de la conquista", que se refleja en los siguientes versos mexicanos de 1524, recogidos por Miguel León-Portilla.

Una de las consecuencias de la derrota de sus dioses fue el desgano vital que se apoderó de muchos nativos. Esto se manifestó en una drástica caída de la fertilidad, abortos e infanticidios y dramáticos suicidios colectivos.

Por otra parte, las guerras entre españoles e indígenas diezmaron a un considerable número de población masculina y alteraron la organización familiar nativa. Los métodos bélicos empleados por los europeos fueron muy eficaces y contribuyeron a la brusca disminución de la población aborigen. Esto a pesar de los esfuerzos de la corona española, que promulgó diversas leyes para frenar los abusos derivados de las guerras.